miércoles, 15 de enero de 2014

Aprender y jugar de los pequeños detalles

¿Y si transformamos un entorno habitual, cotidiano y rutinario de trabajo en un espacio para aprender desde el juego con los pequeños detalles de piezas y objetos con los que realizamos nuestras tareas diarias y descubrir ese potencial interno tanto del entorno laboral como de los propios trabajadores?

No es una propuesta alocada, de lo que hablamos es de establecer una propuesta real de interacción dentro del tejido interno empresarial, una forma nueva y dinámica de comunicación entre los empleados de cualquier negocio, estableciendo nuevas fórmulas de diálogo entre el hombre y las máquinas. Y ésta interaccón con todas las experiencias que conllevan se trasladarían con su adaptación correspondiente a un nuevo diálogo más dinámico y real con los clientes potenciando el feed back del cual se va alimentando la marca y de donde saldrán nuevas propuestas de productos al servicio social. Estableciendo las bases para crear LoveMarks, en donde gracias al diálogo establecido por el juego el empleado ama su oficio y es capaz de transmitirlo a su público.

La propuesta consiste en buscar una nueva forma de entender los entornos laborales, lejos de su monotonía y mecanicidad habitual y darle unas cuantas vueltas de tuerca y probar a trabajar en entornos diferentes en donde el juego sea la base de aprendizaje y desarrollo del trabajo. Transformar los espacios de trabajo habituales en espacios donde la investigación, el desarrollo y la innovación sean el motor que haga caminar la nave del placer de trabajar. Nadie dijo que la investigación tenga que ser entre tubos de ensayo, probetas, microscopios, etc, existen variadísimas tipologías de espacios de investigación, y con todo seguridad y creo que sin pecar de arrogancia las Artes Escénicas aportan el más divertido y práctico campo de desarrollo profesional y humano.

Será más fácil buscar dentro de nuestro entorno laboral en las oficinas en las que trabajamos cómo es posible hacer de un espacio aciago y sórdido un lugar donde guste trabajar, sé que parece imposible la propuesta, pero no lo es, consiste en empezar a romper estructuras mentales de la vieja escuela y simplemente escuchar nuestro interior. Tod@s quienes hemos desarrollado parte de nuestra vida laboral en empresas hemos pensado una y mil veces; "yo cambiaría, esto, o pondría ésto aquí, o haría esto de un modo más, o aquí no hay nada de luz.... porque ¡Aquí no hay quien pueda trabajar!.

Las personas nos hemos acostumbrado a la monotonía y la mecanicidad en nuestros entornos labores siendo un factor que desencadena a largo plazo productos y atención al cliente de pésima calidad. Y ya casi tod@s sabemos que viene después de ésto. Es hora de construir nuevas estructuras más sociales.