martes, 3 de enero de 2012

Coaching, aprender jugando con recursos de ocio

La construcción de nuevos caminos en nuestra vida personal y profesional es una acción tan cotidiana al ser humano que la hemos convertido en hábito. Construímos nuevos horizontes en los que fijar nuevas metas, una vez finalizada cada etapa y es ese crecimiento y aprendizaje simultáneo el que nos impone la necesidad de abarcar varios caminos a la vez, los cuales se van complementando, o al menos con esa intención partimos. Aunque no siempre es así, pues aunque podemos controlar los factores que causamos, no es lo mismo cuando estos factores son externos y ajenos a nosotros. Es entonces cuando nos vemos insertados en una burbuja que fabricada o no por nosotros, es en donde estamos viviendo y en la que tenemos principalmente dos opciones; asumir ese nuevo rumbo con resignación y sus consecuencias, o tomar nuevo rumbo nuevamente y sus consecuencias, iniciando la construcción de otras alternativas de las que no conocemos nada más que el destino, la meta. Si nuestra decisión se basa en este segundo caso tenemos un gran aliado en las técnicas de Coaching con Recursos de Ocio.

Si el Coaching o Entrenamiento Personal es la "colaboración con los clientes en un proceso inspirador y creativo que los ayuda a maximizar su potencial personal y profesional", el mejor campo profesional que puede ayudar tanto al coach (entrenador/a) como al coachee (entrenado/a) a potenciar al máximo el talento del que disponemos los seres humanos desarrollando en grado inimaginable nuestra creatividad son los Recursos de Ocio que ofrecen las Artes. Un mundo en donde las reglas, escasas y concisas, se deslizan suavemente hasta el lugar donde comienza el campo del acercamiento a través de la confianza por la necesidad de encontrar soluciones de habitabilidad a un entorno del que somos prisioneros. Por tal motivo en el coaching en general no hay nada establecido salvo la ruta a seguir por el coach para ayudar a su coachee a conseguir sus objetivos.

Los Recursos de Ocio ofrecen libertad absoluta de elección para poder construir las nuevas rutas a andar, siendo la herramienta principalmente a trabajar el propio coachee, su espacio cuerpo-mente-emoción se convierte en la materia prima que ha de buscar y también crear los intersticios, tantos como sean necesarios, para abrir los huecos a esa burbuja y empezar a respirar aire fresco y nuevo, que permita ver y observar todo lo que hay ahí fuera esperando.

La salida al espacio exterior, fuera de nuestro universo rígido y dogmático socialmente establecido, requiere absoluta flexibilidad corporal, trasladar gran parte de nuestra estructura sedentaria de dominio mental al cuerpo físico, necesitamos tener plena consciencia de que no sólo somos mente, sino que somos cuerpo, con un abanico de expresión más grande que el universo de nuestro vocabulario, bastante precario en la mayoría de los casos, que es el que nos permite transmitir nuestras emociones. Las Artes ofrecen las soluciones necesarias al mundo sedentario y mecanizado en el que vivimos, dando la posibilidad de crear aquello que no existe y hacerlo útil al ser humano.